La Muestra


En el Centenario de la Aviación Naval, la Armada ha puesto su enorme patrimonio a disposición del visitante de esta muestra. A lo largo de sus salas el visitante puede conocer de primera mano el contexto de su nacimiento, su desarrollo inicial, sus primeras participaciones en operaciones de combate y la influencia de la aviación general en España.


La exposición incluye, además, un recorrido histórico de la aviación naval española, ya como Arma Aérea de la Armada, a lo largo de la segunda mitad del siglo XX. Se hace, además, especial énfasis en el empleo de las aeronaves embarcadas y la transformación que supuso su incorporación a las operaciones navales como una parte inseparable de la Armada. 



introducción

La exposición se plantea como un paseo cronológico extraído de la amplia documentación que la Armada posee en sus archivos, con especial atención a las personas que tomaron las decisiones y a la innovación que supuso la incorporación de aeronaves singulares como el hidroavión, el autogiro, el helicóptero y el avión de despegue vertical a una aviación que es naval porque son marinos quienes emplean las aeronaves y porque los barcos son su hogar.

La exposición “Mar de alas” se compone de siete salas donde se da una visión general del desarrollo de la aviación naval en España y el impacto que tuvo y tiene tanto en las operaciones militares como en otros ámbitos de la sociedad.

Un total de 49 piezas, repartidas en estos siete espacios, procedentes en su mayoría de los Archivos de la Armada, así como préstamos de varias instituciones públicas y privadas y de colecciones particulares.

Descripción de la Exposición

El recorrido se inicia con un panel donde se exponen cronológicamente los hitos más destacados de la aviación naval en España vinculados a los acontecimientos más importantes en la historia española. Este panel cronológico se acompaña de documentación relacionada con la creación de la Aeronáutica Naval procedente del Archivo General de Marina.

En la segunda de las salas se destaca la figura de los primeros marinos que se hicieron aviadores, que tomaron  las decisiones o se encargaron de crear la Aeronáutica Naval en 1917.

El paso a la tercera sala está precedido de un breve audiovisual en el que se narra una síntesis de la evolución de la aviación naval en España y se destacan los elementos esenciales que componen la exposición. La sala está dedicada al periodo comprendido entre los años 1917 y 1953 donde se expone las primeras operaciones de la Aeronáutica Naval y su desarrollo donde se destacan las llevadas a cabo en el Norte de África en la década de 1920, los primeros modelos de aeronaves e instalaciones en tierra, así como el primer portaaviones de que dispuso la Armada, el Dédalo y del último crucero dotado con un hidroavión, el Miguel de Cervantes.

La cuarta sala contempla el despertar de la aviación naval como Arma Aérea de la Armada a partir de una innovadora pero modesta aeronave: el helicóptero. En ella se muestra la influencia que la adopción de esta aeronave tuvo, no solamente en el desarrollo de las operaciones en la mar, sino también en la creación de otros servicios aéreos ya fuese para el servicio público o para la industria y el comercio.

La sala dedicada al helicóptero como aeronave naval da paso a un espacio de transición donde se expone el impacto que la decisión de crear la aviación naval tuvo en la industria nacional y en la creación de otros servicios en España.

La sexta sala está dedicada a la influencia de la aviación naval en el desarrollo de las plataformas navales y a la incorporación del Harrier como aeronave naval. De nuevo una innovación en el mundo de la aeronáutica que la Armada consideró eficaz para la defensa. En esta sala se muestran distintos modelos de portaaviones de la Armada y un panel explicativo de la evolución del diseño de buques para dar cabida a las aeronaves a bordo.

La última de las salas se dedica a la aviación naval en la actualidad. En ella se exponen las últimas operaciones en que participó el Arma Aérea de la Armada, tanto en beneficio de la defensa nacional como contribución a otras actividades civiles, modelos de los buques más modernos de la Armada dotados de aeronaves así como un modelo a tamaño natural de la aeronave no tripulada Scan Eagle actualmente en servicio en la Armada y que constituye la última incorporación a la aviación naval española.


Conclusión

Con esta exposición también se da respuesta a dos preguntas sobre la aviación naval: ¿por qué? y ¿para qué?.

La respuesta del “por qué” está en la propia esencia de la aviación naval, una unidad más de la Armada porque son marinos quienes operan las aeronaves, son objetivos marítimos los que se quieren alcanzar y son los buques el hogar natural de las aeronaves.  La respuesta al “para qué” está en estos cien años de servicio a la defensa de España en la mar y en la contribución al desarrollo nacional, tanto social, tecnológico e industrial.

El futuro de la aviación naval, como ya lo hiciera la Armada en estos cien años, estará en la búsqueda de la excelencia en el servicio, en la actualización del conocimiento y en la innovación en sus medios.