EL PROYECTO DE MAGALLANES
Con este marco de fondo se desarrollará el proyecto de Magallanes que tras ser rechazado por el rey de Portugal, se traslada a la corte de Carlos I al que presentará su proyecto, respaldado no solo por la ciencia punta de la época, cartografía y cosmografía, sino también por otra documentación así como por su socio Ruy Faleiro, padre de los planteamientos teóricos de su propuesta; todo ello sin olvidar su experiencia extremooriental, ya que había pasado 8 años en Asia lo que le permitió obtener numerosos conocimientos sobre las Molucas, ni el apoyo económico que tampoco iba a escasear.
Su tesis era que Las Molucas estaban situadas dentro del área asignada a España en el Tratado de Tordesillas.
Una expedición a las islas de las Especias, siguiendo una ruta hacia el oeste, es decir, recorriendo siempre mares que según el Tratado de Tordesillas pertenecieran a la corona de Castilla. Para ello habían de encontrar un modo de pasar del Atlántico al mar del Sur que había descubierto Nuñez de Balboa en 1513.
El Proyecto, además de abrir una nueva vía de navegación, supondría poder otorgar a la Corona Española la primacía en el comercio de las especias, el negocio más lucrativo de la época.
El contacto con La Casa de la Contratación le resultó fácil gracias a su boda con la hija de Barbosa, Alcalde de los Reales Alcázares y Atarazanas, y los servicios del gestor de La Casa, Juan de Aranda, a cambio de una participación en los beneficios.
LAS CAPITULACIONES se firmaron en Valladolid el 22 de marzo de 1518, en un solemne acto en el que se concluyó que la expedición estaría compuesta por cinco naves, con todos los bastimentos y artillería necesarios para tan larga travesía; así como el otorgamiento del título de capitanes de esta armada a Magallanes y su socio Faleiro, y la orden a la Casa de la Contratación del pago de su sueldo, por importe de 50.000 maravedíes.
Unas Capitulaciones que, sin ser tan amplias y generosas como las colombinas, mantenían similares características.
Títulos de capitanes de la Armada a Magallanes y a Faleiro, además de otros nombramientos y disposiciones para la expedición sobre descubrimientos en el mar océano.
Archivo del Museo Naval de Madrid
Apenas 30 años separarán las 2 empresas españolas que cambiaron el mundo.

El viaje, que se iniciará y concluirá en Sevilla, lo autorizó y financió Carlos I, aunque no en su totalidad, ya que alrededor de un 25% fue financiado por un mercader de Burgos, Cristóbal de Haro, dedicado al negocio de las especias, que contaba con el apoyo del poderoso Fonseca, obispo de Burgos, y que había tenido grandes intereses comerciales en Lisboa.
Las instrucciones dadas por el monarca imponían a Magallanes compartir la información de los rumbos a seguir con sus capitanes, algo habitual en la Carrera de Indias y que éste incumplió.
Archivo del Museo Naval de Madrid
El viaje (adaptado de “Testimonios”. Diario El Correo. Enero, 2019






