LA DOCUMENTACION
Era frecuente que los Capitanes de los diferentes barcos que componían una misma expedición, y muchas veces cada piloto, y los capellanes que iban con ellos, escribiesen cada uno su propio diario o informe y por eso, en muchos casos, se dispone de más de un relato, que aportan visiones complementarias de los hechos y ayudan a conocer mejor e imaginar cómo fueron.
Del Primer Viaje de Circunnavegación del globo terrestre, iniciado el 10 de agosto de 1519 por Hernando de Magallanes al mando de una expedición de 5 navíos que iba en busca del Maluco y de las islas de la Especiería y culminado por Juan Sebastián de Elcano al arribar con la nao Victoria el 8 de septiembre de 1522 a Sevilla, han quedado diversos testimonios, y la mayor parte de ellos se encuentran en el Archivo General de Indias [10], verdadero templo de documentación de este histórico viaje.

Archivo General de Indias (Sevilla)
Destacamos algunos de ellos:
LA CRÓNICA DE PIGAFETTA, que viajó en La Trinidad como “sobresaliente”, será la más literaria. En su cuaderno no sólo detalló el itinerario del viaje de circunnavegación, también todo tipo de pormenores de la vida diaria de la tripulación.
Pigafetta era italiano, de linaje noble y cuidada formación que al conocer la expedición organizada por Magallanes decidió enrolarse en ella, contándose entre los pocos supervivientes.
De la crónica de Pigafetta existen 4 ediciones: la de la biblioteca Nacional de Paris, la de la Universidad de Yale, la de la Biblioteca Clemens de Ann Arbor, Michigan, y la de la Biblioteca Ambrosiana de Milán.
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PIGAFETTA, A: Magellan´s voyage a narrative account of the first circumnavigation.
New Haven; London: Yale University, 1969 (ed. Facsimil)
Biblioteca del Museo Naval de Madrid
EL DERROTERO DE ALBO, será el más preciso en cuanto a datos náu ticos y nos permite seguir la derrota día a día, fechada el 29 de noviembre de 1519 a la altura del cabo de San Agustin en la costa brasileña, hasta el 4 de septiembre de 1522 a la vista del cabo de San Vicente en Portugal, muy próximos al Puerto de Sanlúcar al que arribarían dos días después.
Albo estaba encargado diariamente de tomar la altura del sol, fijar el rumbo, la posición y la distancia recorrida, y estas operaciones son las que anota con tal escrúpulo que llega al extremo de no hacer referencia a la muerte de Magallanes y otros sucesos de la expedición.
Tanto Pigafetta como Albo regresarán en La Victoria.
LA CARTA DE JUAN SEBASTIÁN DE ELCANO DE 6 DE SEPTIEMBRE DE 1522, escrita al emperador, que se encontraba en Valladolid con la Corte, informándole de su aventura.
Dicha Carta, junto al Derrotero de Albo, se encuentra en el Archivo de Indias (leg. 1º Papeles del Moluco 1519-1547) donde encontramos también
EL LIBRO DE LA NAO VICTORIA, firmado por Elcano y Gómez de Espinosa, y atestiguado por Juan Bautista de Ponzorón, maestre, y autentificado por Martín Méndez, Contador o notario, que puede corroborar, corregir o complementar a los anteriores.
Además de su carga de especies, Elcano trae el Libro de la Nao que desaparecerá y estará perdido cuatro siglos y medio. Se encuentra entre los documentos del “Indiferente General” del Archivo de Indias, en el legajo 1528; siendo directora del Archivo Rosario Parra sale a la luz “El libro que trajo la nao Victoria de las amistades que hicieron con los Reyes del Moluco”, el que anunció Elcano.
LA CARTA DE TRANSILVANO, secretario de Carlos I, basada en relatos de supervivientes. Esta Carta, escrita en latin, que Transilvano envió a Mateo Lang, cardenal arzobispo de Salszburgo y Obispo de Cartagena, el 5 de octubre de 1522, notificandole los acontecimientos de la expedición de Magallanes y el regreso de Elcano a Sevilla un mes antes, alcanzó gran difusion.
Relación de cómo y por quién fueron descubiertas las islas Molucas por Maximiliano Transilvano.
Archivo del Museo Naval de Madrid
Sin olvidar el RELATO DE GINÉS DE MAFRA, marinero jerezano, y el DIARIO DE UN PILOTO GENOVÉS.
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[10] Esta institución conserva más de cuarenta mil legajos, cien millones de páginas, ocho mil mapas y cientos de dibujos, que recuerdan la presencia española en América y Filipinas. Uno de los templos más importantes para el estudio de los siglos XV y XVI







