LAS EXPOSICIONES TEMPORALES
DEL MUSEO NAVAL
Blas de Lezo
El valor de Mediohombre
Blas de Lezo
El valor de Mediohombre
La muestra recupera la memoria del teniente general de la Armada, conocido por encabezar en 1741 la defensa de Cartagena de Indias con solo seis navíos de guerra frente a la flota inglesa del almirante Vernon, ocho veces superior. El control de la plaza colombiana, considerada estratégicamente como la “llave de Indias” fue clave para mantener el dominio español en América.
Cojo, tuerto y manco desde los 25 años por las heridas recibidas en combate —lo que le valió el apodo de Mediohombre—, Blas de Lezo es uno de los marinos más importantes de la historia naval española. Invicto en toda su carrera militar, murió poco después de la defensa de Cartagena sin el reconocimiento merecido, denostado por el rey Felipe V, y fue enterrado en una tumba de emplazamiento desconocido. La Armada honra su memoria con el nombre de un buque, en la actualidad, la fragata F-103.
Estructurada en siete módulos, la exposición se adentra en la figura del teniente general de la Armada enmarcando su trayectoria en el contexto de la primera mitad del siglo XVIII: la llegada de la monarquía borbónica, la guerra de Sucesión y las consecuencias del Tratado de Utrecht —del que se cumplen ahora 300 años—, la defensa de los territorios ultramarinos y el fortalecimiento de la construcción naval española.
La muestra reúne 80 piezas procedentes del Patrimonio de la Armada, de 10 museos, archivos e instituciones españolas, además de un museo colombiano y dos colecciones particulares. Se exponen en España por primera vez dos retratos de gran valor iconográfico: el de Sebastián de Eslava, perteneciente al Museo de Arte Colonial de Bogotá, y el del propio Blas de Lezo, de la colección particular de la Condesa de Revilla-Gigedo.
El discurso expositivo se completa con gráficas, mapas explicativos y un audiovisual, proyectado en diversos puntos del recorrido, que muestra por primera vez la arquitectura militar de Cartagena de Indias con la orografía y la flora existente en su bahía en el siglo XVIII, elementos clave para comprender el desenlace del combate. Más de dos años de trabajo han permitido reconstruir virtualmente sus alrededores y las fortalezas, fuertes, baterías costeras y castillos que convirtieron a la ciudad en un modelo de ingeniería militar.
El discurso científico, elaborado por las comisarias Mariela Beltrán García-Echaniz y Carolina Aguado Serrano, se ha basado en fuentes documentales originales, algunas inéditas, consultadas en cuatro de los principales archivos españoles —Archivo General de Indias, Archivo Histórico Nacional, Archivo General de Simancas y Archivo del Museo Naval—, así como en el Archivo General de Colombia. Entre los documentos, destacan dos nunca exhibidos hasta ahora: un manuscrito de la Biblioteca del Museo Naval fechado en 1733, de gran importancia para conocer la construcción naval en la época de Blas de Lezo, y el diario autógrafo del teniente general en el que relata la defensa de Cartagena de Indias.
APUNTES PARA UNA BIOGRAFÍA ÉPICA
Invicto en todas las batallas en las que participa.
Ingresa en la Marina con 15 años y destaca pronto por su coraje y valor.
Con solo 23 años alcanza el empleo de capitán de navío.
A los 25 años queda cojo, tuerto y manco por las heridas recibidas en combate. Recibe el apodo de medio hombre.
Combate en el Mediterráneo al lado del futuro Carlos III; en el Pacífico, contra los corsarios ingleses y holandeses; y en América, para mantener los territorios españoles.
En 1741, con solo 6 barcos y 2.800 hombres, defiende Cartagena de Indias enfrentándose a la segunda flota más importante de la historia, formada por 180 buques y 23.600 soldados ingleses.
Inflige a Inglaterra la mayor derrota naval de su historia y evita que España pierda la plaza considerada estratégicamente como la llave de América.
Cartagena de Indias le recuerda como un héroe.
Paradigma de la marina ilustrada que convierte a España en la mayor potencia naval del siglo XVIII.
Enterrado en 1741 en una tumba anónima de emplazamiento desconocido, muere sin el reconocimiento merecido.
La Armada honra su memoria con el nombre de un buque; en la actualidad, la fragata F-103.
Acerca de esta exposición
FECHAS DE CELEBRACIÓN: SEPTIEMBRE 2013
El Museo Naval quiso contribuir con esta exposición a recuperar la memoria de Blas de Lezo, uno de los marinos más importantes de la historia naval española, considerado una leyenda viva por sus coetáneos y posteriormente casi olvidado.
Sus hazañas navales, su participación en episodios clave del siglo XVIII europeo, su coraje en combate, sus convicciones inquebrantables, su honestidad en la defensa de los intereses de España y su formación ilustrada, trazan un relato épico de su vida y una biografía que por sí sola retrata un siglo de nuestra historia.
La muestra reunió 92 piezas procedentes del Patrimonio de la Armada, de distintos museos nacionales, internacionales, de archivos históricos y de colecciones particulares que glosan la vida del marino y permiten contextualizar la época que vivió. Por primera vez se expusieron en España dos retratos de gran valor iconográfico para esta exposición: el de Sebastián Eslava, procedente del Museo de Arte Colonial de Bogotá, y el del almirante Vernon, expuesto en el Museo Marítimo Nacional de Greenwich.
Selección de piezas:
Espada de corte con guarnición de platillo
Combate de una fragata española contra el navío inglés Stanhope.Ángel María Cortellini
Ataque anglo-holandés en Gibraltar. Estampa calcográfica
Medalla conmemorativa de la toma de Portobello
Medalla conmemorativa de la toma de Cartagena de Indias
Medio modelo de vapor de ruedas de tercera clase “Blas de Lezo”. Museo Naval Torredel Oro. Sevilla.
Retrato de Felipe V y Retrato de Isabel de Farnesio. Jan Ranc. Museo Nacional del Prado.
Flora de la Real expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada. Archivo del Real Jardín Botánico, CSIC. Madrid.
Ocho escudos de oro de la ceca de Lima. Museo Casa de la Moneda. Madrid.
Escuadra de puntería. Museo de la Academia de Artillería. Segovia.



